estufes de pellets

Estufas de pellets para calefacción – porqué elegir una

Estufes de pellets

En la actualidad existen métodos alternativos a la calefacción tradicional basada en combustibles fósiles (gasoil, gas natural o gas metano) y la electricidad. Dentro de estas soluciones encontramos algunas ecológicas, que utilizan cómo combustible principal la biomasa.

Un ejemplo claro son las estufas de pellets. La mayoría se basan en la premisa de calentar una estancia o una zona concreta y no una vivienda completa. Aunque también es verdad que, si las estancias están bien comunicadas entre ellas y se estudia un lugar céntrico cómo centro radial del calor, será mucho más fácil conseguir un confort total en nuestro hogar.

Cómo su nombre bien indica, el combustible principal es el pellet. Se trata de un aglomerado de madera, en forma cilíndrica con un tamaño comprendido entre los 4 y los 6 mm de grosor, con un alto poder calorífico. Esto se consigue gracias a su formación compacta de restos de madera procedentes de la tala de árboles, residuos de poda y industria alimenticia. Los serrines y residuos se compactan sin la necesidad de utilizar adhesivos gracias a un componente básico de la madera, la lignina.

Ventajas de las estufas de pellets

La principal ventaja que nos puede ayudar a decidirnos por comprar una estufa de pellets, es el hecho de que utiliza un combustible ecológico. Al mismo tiempo también tiene una relación poder calorífico/precio bastante elevada, acercándose al nivel del gas natural o del gasoil.

También es un combustible económico. A diferencia de los fósiles (gas natural, gasoil,…) su precio es más estable, no sufrirá de cambios bruscos y podemos conseguir mejores precios comprando grande volúmenes.

El precio que tiene hoy en día está sobre los 3,5 € por saco de 15 kG. Pero hay que tener en cuenta un aspecto importante. Nos encontramos justo en el inicio de la expansión de los pellets. Eso quiere decir que, hoy en día, existen pocas plantas productoras de este combustible, por lo que la competencia es baja. Los expertos vaticinan un aumento progresivo de ventas de productos consumidores de pellets, esto puede provocar un aumento de la demanda, la creación de nuevas empresas productoras de pellets y, al mismo tiempo, una subida de la competitividad en este sector que llevaría a una rebaja de los precios en el combustible. No son más que especulaciones pero son completamente posibles. Además hay que tener en cuenta que el precio es comprando poco volumen. Si hiciéramos un pedido grande conseguiríamos rebajar el precio considerablemente.

Dejando de banda el pellet, las estufas permiten ser instaladas en casi cualquier lugar, incluído pisos. Lo único que hay que tener en cuenta es que es necesaria una entrada de aire y una salida de humos. En ocasiones, dependiendo de la ventilación de la estancia que vaya a ocupar la estufa, tendremos que sacar la entrada hacia el exterior, aunque no es obligatorio. Sin embargo, la chimenea, si que tiene que salir a fuera de la residencia para evacuar todos los humos. Los tubos utilizados son de poca sección por lo que se disimulan suficientemente bien.

Normalmente estas estufas disponen de depósitos de unos 15 o 20 kG de pellets. Esto nos permite una autonomía de 1 o 2 días dependiendo del uso que le demos. Igualamente, la entrada de este depósito, esta siempre en un lugar accesible, por lo que la recarga se convierte en una tarea sencilla.

A diferencia de otras estufas de biomasa, como las de leña o las de carbón, son mucho más limpias. Prácticamente no ensucian, entre otras cosas, porque no hay que abrir la puerta de la cámara de combustión cuándo hay que recargarla. Además se trata de una estufa cerrada herméticamente y eso evita que las cenizas procedentes de la combustión puedan volar por la estancia.

El calor producido es agradable. No recarga el ambiente y la imagen producida por la llama en la combustión es agradable a la vista y hay mucha gente que acaba decidiéndose por estos dispositivos gracias a la estética.

Por lo general estos dispositivos necesitan estar conectados al a corriente para hacer funcionar los diferentes mecanismos eléctricos de los que están compuestos. Entre ellos el regulador.

Este suele ser un panel, colocado en la parte superior, con una serie de botones y un display que nos permite regular el nivel de confort deseado en cada momento o, incluso, programa alguna que otra función. Muchas estufas incluso van equipadas con un mando a distancia para activar sin necesidad de tenernos que levantar del sofá.

La instalación de una de estas estufas de pellets es sencilla. La mayoría de proveedores ofrecen un servicio de instalación para los que decidan confiar en un profesional para llevar a cabo esa labor. Aunque si es usted un poco manitas puede instalársela usted mismo sin necesidad de ser ningún experto. La mayoría de aparatos disponen de un manual con todas las instrucciones a seguir en cada momento.

Estufa de pellets para calefacción

Cómo elegir una estufa de pellets

Una vez vistas todas las bondades de una estufa de pellets, si nos hemos decidido por comprar una, tendremos que tener una serie de aspectos en cuenta antes de comprarla.

Existen muchas estufas, de más baratas a más caras. Todas tienen una cosa en común, queman pellets. La cuestión es si lo hacen mejor o peor. La clave para saber si una estufa de pellets es buena o no, está en su rendimiento.

El rendimiento se mide en porcentaje y suele ser del 85% hacia arriba. A un rendimiento más bajo, la estufa será peor, con un rendimiento alto la estufa estará mejor construida. También es verdad que cuánto más alto sea este valor más cara será. Pero si nos ponemos a analizar las ventajas podemos observar cómo merece la pena gastarse algo más para tener un buen dispositivo.

De esta manera, si el rendimiento es alto, consumirá menos combustible, producirá menos residuos y, al mismo tiempo, podremos estar seguros de que el fabricante ha cuidado mucho más los detalles fabricante, así, una estufa de pellets de una alta calidad.

La práctica dice que estas estufas con rendimientos altos pueden durar bastante más que una con rendimiento más bajo.

Por esa razón, aunque nos tengamos que gastar algo más, merece la pena ya que un buen aparato nos puede dar uso durante unos buenos 15 o 20 años. Así quedará más que rentabilizada la inversión.

Un ejemplo de unas estufas de calidad son las de la marca Ferroli, con una buena relación de calidad/precio. aquí

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